Proyecto Castor

La peculiaridad del sistema de gas natural español es la elevada dependencia de los suminstros exteriores y la distancia a los puntos de suministro, España solo produce el 2% del gas que consume.

El gas natural se puede transportar de dos formas: Como gas a través de tuberías (gasoductos) o rebajando su temperatura hasta los 160ºC bajo cero, con lo cual se transforma en un líquido de baja densidad (GLN) al tiempo que se reduce 600 veces su volumen, pudiendose transportar por mar en contenedores especiales para mantener esa temperatura.

El transporte por tuberías tiene limitaciones de distancia y estratégicas, debiendo pasar por paises ajenos, en cambio licuar el gas en origen permite transportes a gran distancia, pero en cambio se necesitan unas instalaciones complejas y necesariamente situadas en la costa para “volverlo a gas” lo que se hace mediante la aportación de calor del agua del mar.

El suministro en la península española se resuelve utilizando los dos sistemas: Hay siete plantas de regasificación en servicio por las que entra el 74% del combustible consumido y dos conductos o gasoductos que nos envian el otro 24%; el 2% restante es de producción propia. La distribución ha de ser necesariamente ya como gas a través de una importante red de gasoductos por los que circula a altas presiones que se van reduciendo hasta llegar al usuario final a la presión de consumo que es poco mayor que la atmosférica.

Para asegurar la continuidad del suministro ante variaciones de demanda o situaciones de emergéncia internacional España solo cuenta con la materia prima que puede acopiar en las plantas de regasificación, el mantener estos acopios sin que la temperatura se eleve de los 160ºC bajo cero es complicado y caro, además la producción está condicionada por la capacidad de transformación del gas licuado en gas utilizable.

Esta circunstancia se ha tenido en cuenta al desarrollar las leyes que regulan la comercialización del combustible, habiendose desarrollado una legislación a nivel estatal y comunitario que exige disponer de acopios suficientes para garantizar el suministro al menos durante 90 días de paralización de las entradas.

Para resolver esta necesidad hay que almacenar gas fuera de las plantas receptoras; el uso de depósitos tradicionales es inviable a gran escala por el volúmen de ocupación que se necesitaría; la única solución que existe es el utilizar para almacenarlo depósitos naturales, cavidades o capas porosas de la tierra que estén a su vez rodeadas por terreno impermeable al gas.

En la actualidad hay tres depósitos en uso y se está construyendo un cuarto: El conocido como PROYECTO CASTOR en la costa levantina, este almacén resolvería aproximadamente el 30% de las necesidades de almacenamiento subterráneo pero además sería el de mayor capacidad de recuperación de gas almacenado e inyección en la red: 25 millones de metros cúbicos al día, casi lo mismo que la suma de los otros tres.

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